lunes, abril 14, 2014

Cambia, todo cambia…

Todos los días me tomo unos minutos para mirar a mis hijos y ver lo grande que están y cuánto han cambiado las cosas.
Muchas veces me sentí agotada y por suerte, algunas pocas desesperada!
Lejos quedaron los días de pañales y ahora es raro y emocionante ver como dejan de jugar para ir al  baño solos.
Ya  no hace falta preguntar a cada rato si quieren ir al baño, ya tienen la posibilidad de manejar sus  necesidades  solos y por suerte todo va bien.
Tratamos de jugar bastante con ellos desde que eran muy pequeños y fuimos transitando juntos las diferentes etapas. Apilamos bloques, encastramos, armamos puzzles, tocamos instrumentos, dibujamos, pintamos, modelamos con masa de colores y masa de mamá, pero si hay algo que cada día nos gusta más son los “juegos de imaginación”, como los llaman ellos.
Es impresionante ver como juegan juntos y ya no en paralelo, como se hacen compinches en las aventuras aunque por momentos no se pongan de acuerdo.
Hay veces que para ir desde el living hasta la cocina debo sortear muchos obstáculos imaginarios que están en la casa como parte del juego.
- “Mamá no pases por ahí que está el cocodrilo y te va a comer”
- “Vení con nosotros que te llevamos en el avión”
El avión, en realidad es una alfombra grandecita que está organizada con diferentes objetos que conforman ese  avión.

También puede pasar que van a su habitación a buscar algo y no vuelven, entonces me acerco a espiar y están en su “covacha”, llevando todos sus muñecos de peluche con ellos para salvarlos de Lex Luthor (o cualquier otro malvado) hasta que venga Superman o Spiderman o el super héroe de turno y los salve a todos!
Hay veces que pasan largos ratos armando objetos de múltiples funciones con bloques grandes y pequeños y las fotos ilustran algunas de sus creaciones. Pero lo importante es que se divierten mucho juntos. Por ahora no hay peleas violentas!

Siempre recuerdo las advertencias de mucha gente durante el embarazo, se oyen cosas pocos estimulantes de todos lados cuando se espera más de un bebé.
Qué, cómo iba a hacer, que me iba a volver loca, que los peores meses son los primeros y saben qué? . Por lo menos en esta familia,  los primeros meses no fueron los más difíciles. Lo difícil es ahora que hay que inculcar valores y enseñar tantas cosas que antes no necesitaban saber porque no salían de casa. Ahora que tienen cuatro años y preguntan todo y cuestionan todo y se enfrentan al mundo con ingenuidad, ahora es lo más difícil en el camino que venimos transitando.
Saben dónde se empieza a poner fea la cosa? Cuándo en el colegio se encuentran con otras realidades, compañeritos un poco tiranos, que dicen frases hirientes y que persiguen para molestar. Que vaya a saber uno por qué, dicen “No quiero ser tu amigo”. Que tal vez escucharon lo que dicen en algún lado pero como todo niño pequeño no comprenden del todo el significado.
Es un gran desafío este contacto de ellos con el mundo exterior para nosotros como papás porque realmente queremos que aprendan a defenderse solos, sin violencia, como ellos aprendieron en casa pero a veces nos mordemos la lengua para no decir “devolvésela” y no te va a molestar más…
Como dije al principio, todo cambia y sobre la marcha los adultos también tenemos que amoldarnos a todo lo nuevo y los imprevistos, ojalá se nos ocurran ideas creativas para encarar este desafío!

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