domingo, abril 06, 2014

Por qué este blog?

Hace bastante tiempo que tengo ganas de armar un blog que hable más que nada sobre experiencias nuestras como familia múltiple y que tal vez  pueda contribuir con ideas útiles a otras familias múltiples o no, que tengan ganas de educar sin gritos y sin chirlos.



Mis hijos tienen 4 años y sinceramente son contadas las veces que he tenido que gritar. No tengo una paciencia sobrenatural ni dejo que hagan todo el tiempo lo que quieran, simplemente parto del concepto de que el miedo no educa, prefiero obtener respeto de mis hijos y no miedo.
Si como adultos quisimos traer hijos al mundo y lo hicimos, en ese caso, debemos afrontar la responsabilidad y brindar lo mejor de nosotros a nuestros hijos.

En casa somos una familia tipo con mellizos varones. No voy a decirles que criar hijos es facilísimo ni tampoco que hay recetas mágicas porque les estaría mintiendo.
Hay que trabajar diariamente para que nuestras acciones den sus frutos y principalmente (si los padres están en pareja), estar de acuerdo en el modelo a seguir.
Cuando hablo de “modelo a seguir” no me refiero a hacer las cosas como las hace “fulanito” o “menganito”. Cada familia es única y particular y cada familia tiene sus horarios, su dinámica y nunca vamos a poder hacer las cosas igual que los demás.

Buscar un modelo a seguir, significa para mi, dejar en claro los pilares básicos, hacerme las preguntas básicas para saber dónde estoy parada y hacia dónde quiero ir.
Posibles opciones:
- Creo que la violencia verbal o los “chirlos” son efectivos y quiero educar a mis hijos con esos métodos? O,
- Creo que la violencia no es buena en ninguna de sus formas y quiero buscar alternativas para educar a mis hijos?
Puede haber más opciones pero voy a centrarme en el antagonismo de estas dos.
Si la respuesta elegida es la segunda, entonces probablemente  puedan encontrar Tips, sugerencias o experiencias que les puedan facilitar la tarea de educar a sus niños y si hay feedback probablemente nosotros también aprendamos cosas nuevas.

No voy a mentirles, alguna vez di un chirlo pero no me gustó hacerlo y tampoco funcionó. También he gritado alguna vez, con una frecuencia aproximada (hasta ahora) de tres o cuatro veces por semana.
Aclaro también que mis hijos no son super tranquilos, son inquietos y curiosos como cualquier chico de su edad.
Lo primero que tenemos que hacer como adultos es tratar de corrernos del lugar de adultos  y tratar de ver las cosas como las ve el niño. Se que no es fácil pero para mí es la mejor manera de tratar de comprender a nuestros hijos y sus necesidades como individuos.


Hasta ahora nos ha funcionado bastante bien y todos hemos crecido y aprendido mucho. Ojalá algo les sea de utilidad y podamos generar un intercambio que nos permita mejorar diariamente en esta difícil pero hermosísima tarea de ser padres.

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